Cap. 24: Problemas
Robin y Cintia caminaban cautelosamente por el castillo
intentando encontrar algún indicio que les indicase por donde podría
encontrarse Taishigui cuando Cintia se paró en seco.
-¿Ocurre algo?-preguntó la arqueóloga.
-Tengo que irme-dijo Cintia de repente-. Mi hermano me ha
dicho que ya están aquí y que debo abrir las puertas del castillo para
facilitar su entrada. Tú puedes seguir buscando a vuestra amiga, puedo hacerlo
yo sola.
-Te acompaño-contesto Robin-. Es cierto que tenemos que
encontrarla pero también debemos ayudaros en vuestra lucha. El capitán lo
prometió ¿no es así?
-Gracias-dijo ella con toda la sinceridad del mundo mientras
se dirigían al mecanismo que les permitiría completar su misión.
Mientras tanto, Luffy y Nami ya habían salido del armario y
continuaban buscando por el castillo.
-Luffy-lo llamó la navegante.
-¿Si?-dijo el nombrado.
-¿No te parece un poco raro que no haya nadie vigilando por
aquí?-preguntó Nami extrañada- Solo nos hemos encontrado con dos hombres en
todo el tiempo que llevamos buscando. ¿Y si es una trampa? Quizás no haya sido
buena idea separarnos.
-Es cierto que a mí también me extraña pero no tenemos otra
opción, de no haber venido nosotros habrían venido ellos, pero contamos con un factor
sorpresa-dijo el muy seguro.
-¿Y cuál es?
-Que ellos no saben de lo que somos capaces los sombrero de
paja-dijo mientras se le dibujaba una gran sonrisa.
Nami también sonrió. Incluso en aquella situación Luffy
seguía tan feliz como siempre, y eso a ella le encantaba, él le encantaba. Nami
cogió de la mano al moreno pillándolo desprevenido y tiró de él.
-Vamos enseñémosles de que estamos hechos-dijo guiñándole un
ojo.
Por su parte el grupo de Zorro, Sangi y Usuff, también
estaban tratando de encontrar a la joven, pero sus esfuerzos no habían dado sus
frutos. Ese castillo era un verdadero laberinto, y a Zorro le daba la sensación
de que pasaban siempre por el mismo sitio.
“Te voy a recatar Taishigui, te lo prometo”-se decía una y
otra vez en su mente.
Pero sabía que no iba a ser tan sencillo como encontrarla y
llevársela, sabía que probablemente le estuvieran esperando y que tendría que
luchar. Pero lo haría, lucharía contra cualquiera que se le pusiese por delante
y la salvaría de quienes se la habían llevado, apartándola de él.
-Cobardes-murmuró lleno de rabia el espadachín-. No era una
pelea justa.
Akari prestaba atención a todo lo que la rodeaba. Intentaba
encontrar entre todos los pensamientos del castillo el que pertenecía a su
amiga Taishigui, pero no lo lograba. Al principio, Chopper había intentado
rastrear su olor, pero había sido en vano al igual que ahora. Estuvo a punto de
darse por vencida cuando escucho una voz. No pertenecía a la marine pero su
contenido la dejó helada.
“Ahora que tenemos a esa humana, esos piratas no tardaran en
aparecer, y me traerán a la pequeña consigo, facilitándome las cosas. Pronto
podré salir de aquí y el mundo verá el poder de los vástagos. Todo está
saliendo a pedir de boca, aunque no esperaba que mi hijo se enamorara de la
humana. Da igual, le permitiré quedarse con ella, a los demás los ejecutaré,
excepto a Ichigo, para el tengo preparado algo especial.”
-No puede ser-murmuro Akari.
Ichigo vio la cara de pavor de su hermana y se preocupó.
¿Qué podía haber escuchado?
-¿Qué pasa Akari?-preguntó Chopper a su pequeña amiga.
Akari solo bajó la cabeza. No podía permitir que a Ichigo le
pasara nada. Saber que los estaban esperando le oprimió el corazón. No había
guardias porque querían que llegasen hasta Taishigui, para así atraparlos y
viesen lo tontos que habían sido al meterse allí dentro. ¿Qué cruel trampa
tendrían preparado para ella y sus amigos? Lo único que sabía es que tenía que
utilizar la necesidad de la cúpula por obtener su poder en su favor. Quizás si
los amenazaba con no obedecerles dejarían a sus amigos en paz. Pero aunque
Akari solo era una niña sabía que eso no iba a servir, y que ahora estaban en
serios…problemas.
CONTINUARÁ…
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