Los sombrero de paja ya estaban frente al muro que protegía
la ciudad enemiga, ¿pero como entrarían? El muro era muy alto y había guardias
en la puerta, tenían que trazar un plan.
-¿Alguna idea?-preguntó Nami dirigiéndose a Robin.
-Solo una-contesto ella al momento-. Creo que la única
opción es entrar fingiendo que somos de la ciudad.
-Yo tengo una segunda opción-dijo Akari.
-¿Cuál es?- preguntó Nami con interés.
-Acabo de escuchar algo muy interesante (con lo de escuchar
se refiere a leer la mente). Al parecer hay una salida secreta para que, en
caso de ataque, el Rey pueda huir.
-Pues no lo entiendo-dijo Luffy-. Nosotros necesitamos entrar no salir.
Ante este comentario todos rieron un poco.
-Luffy-intentó explicarle Nami-, podemos usar ese pasadizo
para entrar, más que eso, para entrar directamente al castillo, que es mucho
mejor. Eso nos facilita mucho las cosas.
Todos siguieron a Akari pero Ichigo apartó a Nami del grupo.
-Tengo que decirte algo.
Todos siguieron adelante sin percatarse de que ambos se habían
retrasado, todos menos Luffy que si se había dado cuenta.
-“Se puede saber que quiere ese en un momento así, todos
podríamos morir y él se hace el remolón. A no ser que…No no puede ser a él no
le gusta Nami y aunque así fuese ella me quiere a mi ¿no? ¡¡CLARO QUE SI!!-se
regaño a sí mismo- Ella te quiere, no pienses cosas raras.”
Al poco rato llegaron los dos. Luffy intentó hacer como si
no hubiese notado su falta. ¿Pero cómo iba a no notar su falta? Si cada vez que
Nami no estaba sentía un vacío en su interior.
Luffy y los demás se metieron en el pasadizo si encontrarse
con nadie, pero al llegar al final se toparon una enorme puerta de metal que
realmente parecía infranqueable.
-¿Cómo rompemos esto?-preguntó Zorro realmente molesto- Mis
espadas no lograran atravesarlo.
-Dejadme a mí-dijo Ichigo.
Ichigo posó la mano en la puerta y poco a poco la gran
puerta de metal se fue fundiendo dejando un gran agujero por el que podrían
pasar sin problemas.
-Adelante-dijo Luffy.
Se introdujeron sin problemas en el castillo y deambularon
por allí sin ser vistos, buscando el lugar en el que estaba su compañera.
Aunque no dijeron nada a todos les pareció muy extraño no haberse topado con
ninguno de los guardias que suponían que vigilarían lo alrededores; pero pronto
descubrirían el porqué.
-Quizás sea mejor separarse-propuso Chopper-. Así cubriremos
mayor terreno en la mitad de tiempo.
-Tienes razón-le apoyó la arqueóloga-, no podemos esperar
pasar inadvertidos durante mucho tiempo y eso nos daría una mayor facilidad para
escondernos.
-Pues entonces está muy claro ¿no? Nos separaremos-ordenó
Luffy.
-Vale-afirmó Nami-. Por un lado irán Chopper, Ichigo y
Akari; en segundo lugar estarán Zorro, Sangi y Ushuff; Cintia y Nico Robin por
otro lado; y por último yo y Luffy. ¿Está claro?
-¡¡¡Siii!!!-respondieron todos animados.
-Pues en marcha.
Luffy y Nami corrían intentando no hacer ruido mientras
buscaban a Taishigui. El capitán estaba muy contento de que la pelirroja le
hubiese escogido en lugar de a Ichigo.
-“Lo ves te lo dije-se regañaba mentalmente-. Ella te quiere
a ti, no tienes de que preocuparte”
De repente Nami se paró en seco provocando que Luffy casi se
le cayese encima.
-Nami q…-intentó decir pero esta le puso una mano en la boca
indicando que se callase. Este obedeció y permaneció callado esperando
comprender que estaba pasando.
Pronto lo averiguó, oyó que se dirigían hacia ellos dos
personas, aunque por la tranquilidad con la que hablaban no los habían
visto, no obstante no tardarían en
hacerlo. Nami vio una puerta no muy lejos de ella y, intentando no hacer ruido
empezó a girar el pomo.
-“Por favor que no haya nadie dentro, por favor, por
favor”-se repetía mentalmente.
Abrió la puerta y se encontró con un pequeño armario que era
demasiado estrecho, pero, puesto que no tenía otra opción, cogió a Luffy y se
metió con él.
Cuando digo demasiado estrecho me refiero a muy, muy
estrecho; puesto que, aunque ambos eran flacos, permanecían pegados a más no
poder (no podrían estar más pegados ni aunque los pegasen con pegamento
extrafuerte, no sé si me explico)
-Nami yo…-intentó decir el moreno.
-Shhhhh-le indicó Nami-. Podrían oírnos.
-Pero…-volvió a insistir, pero Nami le cerró la boca con un
beso.
-Por favor Luffy, espera un poco- le ordenó ella sonrojada.
-V-va-vale-respondió un también sonrojado Luffy.
Mientras tanto…
Una chica se despertaba poco a poco en una gran cama.
-¿Dónde estoy?-preguntó- ¿Qué ha pasado?
Intentó recordar y entonces miles de imágenes volvieron a su
cerebro reclamando la atención que merecían.
-FLASBACK-
Taishigui
caminaba junto a Akari cuando dos hombres salieron de los arbustos. Rápidamente
sacó su espada y se interpuso entre los desconocidos y la pequeña.
-¿Quiénes
sois?-preguntó en tono amenazante.
Uno de
ellos dio un paso al frente, el más joven. Debía tener la misma edad que ella,
era alto y robusto aunque tenía muchas cicatrices en los brazos que delataban
experiencia en la lucha. Aun así era guapo y no parecía peligroso si no fuese
por el cuchillo que sostenía en su mano izquierda y que no pasó inadvertido
para la espadachina.
-Tranquila
preciosa-dijo ella con un tono bastante insinuante-, no queremos acerté daño.
Solo queremos que nos entregues a tu amiguita.
-Ni lo
sueñes-respondió ella llena de ira.
-Suponía
que dirías eso-respondió impasible-. Bueno que se le va a hacer, Thor-dijo
refiriéndose al hombre que le acompañaba- ¿puedes ocuparte de ella?
El
otro hombre asintió y saco una espada con la que se lanzó hacia Taishigui.
-¡¡¡AKARI,
CORRE!!!-gritó esta mientras recibía a el llamado “Thor”.
-Pero…-intentó
protestar esta.
-¡¡¡HAZLO!!!-volvió
a gritar.
La
niña obedeció y hecho a correr esperando encontrar a sus amigos para que fueran
a ayudar a Taishigui. Mientras tanto la marine seguía luchando contra el enorme
hombre que estaba frente a ella, pero vio que el otro comenzaba a seguir a la
niña así que se deshizo de Thor y se interpuso en el camino del más joven.
-¿A
dónde te crees que vas?-le dijo una vez se situó delante de él.
-¡¡Ohhh!!-exclamó
el- Tanto cariño me has cogido.
-De
eso nada-respondió ella cortante.
-Qué
pena porque yo si-respondió al mismo tiempo que le lanzaba un pequeño dardo que
se clavó en la pierna de Taishigui.
Todo
se fue volviendo borroso para ella, pero aun pudo escuchar unas ultimas
palabras.
-Buenas
noches mi princesita. No te preocupes no voy a abandonarte, te lo prometo-dijo
una voz llena de burla y deseo que comprendió que venía del que le había
lanzado el dardo.
Todo
se volvió negro y no pudo oír ni ver nada más.
-FIN DEL FLASBACK-
-No puede ser-murmuró Taishigui al darse cuenta de su
situación.
-Sí que puede-dijo una voz desde la puerta.
CONTINUARA….
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