CAP 27: COMIENZA
LA BATALLA
El espadachín iba a envestir al jefe de la cúpula cuando
algo chocó contra su espada.
-¿A dónde te crees que vas? No permitiré que le pongas un
dedo encima a mi padre-dijo el chico que había parado al peli verde.
-¿Tu padre?-preguntó Zorro- ¿Entonces tú eres el mal nacido
que secuestró a Taishigui?
- Yo no la secuestré-respondió-. Lo único que hice fue
hacerle un favor.
-¿Qué clase de favor?-volvió a preguntar el espadachín.
-Yo soy, Paul, el favor-respondió indiferente el chico-. Le
he salvado de ser una simple espadachina y le he dado el honor de ser mi mujer,
la futura princesa de este mundo.
-¡NO LO PERMITIRÉ!-gritó enfadado- ¡TAISHIGUI NO SE CASARÁ
CON UNA ESCORIA COMO TU!
- ¿Y tú lo vas a impedir?-preguntó Paul con tono burlón-. No
me hagas reír, para destruirte a ti, no necesito ni dos minutos.
Zorro se puso su cinta en la cabeza y muy serio miró a
Luffy.
-Yo me ocupo de este.
-Vale-respondió decidido-, yo voy a por el Maxipiña.
-¡¡Oye tú no te rías de mi padre!!-gritó el adversario de
Zorro- ¡Se llama Maximilian!
-Mira que eres tonto-respondió Luffy muy seguro-. Mira que
no saber que tu padre se llama Maxipiña.
-¿¡ACASO TENGO CARA DE PIÑA MOCOSO!?-gritó ahora el aludido.
-Pues si-contestó tan tranquilamente el moreno.
-Pagarás por esta ofensa-dijo muy enfadado
Maximilian/Maxipiña-. Thor, Baco, Caronte y Killer ¡Acabad con ellos!
Entonces salieron cuatro hombres enormes todos con el mismo
uniforme: un pantalón negro y una camisa blanca. (A uno de ellos ya lo conocéis,
secuestró a Taishigui)
-Estáis ante cuatro de los hombres que componen el cuerpo
especial de la cúpula, cinco contando a mi hijo. No vais a pasar de aquí-dijo
Maximilian.
Entonces todos ellos se pusieron delante de Maximilian y su
hijo haciendo que los sombrero de paja no pudiesen llegar hasta ellos.
-Bueno, Zorro-dijo Paul (el hijo de Maximilian)- yo me voy
con mi novia. Es como una niña pequeña, no puede pasar ni un segundo sin estar
con migo. Padre-dijo dirigiéndose al jefe de la cúpula-, si pasa algo ya sabes
dónde estoy. Confió en que no te importe que me ausente, estos insectos no
merecen la pena.
Zorro intentó alcanzarlo pero un fuerte puñetazo de Thor le
hizo retroceder.
-¿A dónde crees que vas?-dijo con una voz fuerte y tétrica-
El príncipe no tiene tiempo para jugar con un gusano como tú.
-¿A quién llamas gusano proyecto de Frankeinstein?-dijo
mientras se levantaba.
Zorro sacó sus tres espadas, Ushuff (temblando) sacó sus
armas, Luffy comenzó a estirarse, Nami sacó su clima atac y Sangi se preparó para la batalla. Ahora
comenzaba la lucha.
Taishigui estaba sentada en la cama inmersa en sus
pensamientos. Tenía que escapar ahora que no estaba Paul, debía advertir a los
piratas que debían irse, que eran demasiado fuertes. Pero ¿desde cuándo le
importaban? Si, es cierto, le importaban ellos, Akari, Zorro…
Zorro, desde que la habían secuestrado, no hacía más que
pensar en él, y todas las noches soñaba que la venía a recatar. Hasta cuando
Paul la besaba pensaba en el. Pero eso no pasaría porque a él no le importaba y
tendría que quedarse aquí para siempre y casarse con Paul, o matarían a la
pequeña Akari.
Había conseguido hacer un trato, y dejarían a la pequeña
viva a cambio de contraer matrimonio con Paul. Esa era la única razón de que no
se resistiera, salvar a Akari. Porque aunque ella fuese desgraciada conseguiría
que la niña estuviese a salvo y quizás conseguir su libertad. Puede que hasta
le permitieran quedarse en este pueblo con su abuela así no estaría sola,
porque una vez que Paul y su padre abriesen el portal, ningún vástago se
quedará en la isla, todos irán a conquistar ese mundo que se les había
prohibido, todos irán a Gran Line.
Nami estaba peleando contra uno de los miembros de la
cúpula, Killer. Hasta ella admitía que pelear contra alguien cuyo nombre se
traduce por asesino no era la mejor de las ideas, pero debía hacerlo. Luffy no
podía ayudarla ya que estaba peleando contra el tal Maximilian y además ella
quería demostrarle que también era fuerte y que no era una carga para él,
después de todo tenía que ser muy fuerte si quería permanecer al lado de su
amado capitán cuando este se convirtiera en el rey de los piratas ¿no?
-Te mueves bien muñequita-dijo su contrincante mientras
esquivaba uno de los ataques de la pelirroja-, pero no eres rival para mí.
-Eso es lo que tú crees-respondió esta intentando asestarle
de nuevo un golpe que este volvió a esquivar como si nada.
-¿Cómo es posible?-se preguntó la navegante.
-Soy como el aire, preciosa-dijo este en tono burlesco-, y
el aire no se puede golpear.
-“Claro ¿Cómo no me he dado cuenta antes?”-pensó Nami.
Nami comenzó a lanzar bolas de aire caliente y frio
alternativamente, que rodearon a Killer y estas lo envolvieron encerrándole en
su interior.
-Puede que no te pueda golpear, pero puedo electrocutarte si
te contengo en esta burbuja-dijo triunfante la pelirroja.
-Espera, no…-intentó frenarla su enemigo pero fue inútil ya
que esta ya había lanzado el ataque.
-Y por cierto-dijo mientras el cuerpo calcinado de lo que
antes podía llamarse Killer caía al suelo-, no me llames preciosa.
Por otra parte Sangi lanzaba una lluvia de patadas a su
contrincante, Baco, pero a este parecían no afectarle.
-Puedes intentarlo todo lo que quieras-dijo Baco-, mi poder
de vástago me hace invulnerable, mi cuerpo es como el hierro.
-Ya veremos-dijo el cocinero mientras tomaba aire-, el
hierro no es indestructible.
Dicho esto Sangi atacó con todas sus fuerzas al estómago de
su enemigo, quien creyéndose indestructible, ni siquiera esquivó el ataque,
gran error por su parte. Baco abrió los ojos impresionado cuando sintió el
dolor que le produjo ese golpe, y tras eso cayó al suelo totalmente
inconsciente.
Ushuff estaba tendido en el suelo y de su pecho salía un
líquido rojo.
-Valla, valla-dijo su contrincante que respondía al nombre
de Caronte-. Sabía que eras débil pero no a tal extremo. Bien, así podré
descansar por fin-añadió mientras alargaba sus manos en forma de cuchillas para
rematar al narizón.
En ese momento este levantó la mano para sorpresa del otro
que contenía unos polvos y se los lanzó. Caronte cayó al suelo.
-Ja, ja, ja-rió mientras con un dedo cogía un poco del
líquido rojo y se lo metía en la boca-. Eso te enseñará a no meterte con el
gran capitán Ushuff-. Te he engañado como a un iluso, creías que esto era
sangre pero no era más que salsa de tomate. Gracias a eso te he podido lanzar mi nuevo invento: polvo del
sueño.
-¿Y qué pasará cuando se despierte preguntó Nami que ya
había acabado con su contrincante.
-¡Eso no lo había pensado!-gritó mientras se colocaba detrás
de Sangi que también se había acercado.
Luffy peleaba sin descanso contra el jefe de la cúpula, lo
que era difícil ya que su contrincante se movía a una velocidad asombrosa, y no
conseguía darle ni una sola vez.
-No-negó Maximilian-, esto no es divertido.
-¿A qué te refieres?-preguntó irritado Luffy.
-Si no pones todo tu empeño, pelear contra ti no me
divierte-contestó.
-No necesito toda mi fuerza para acabar con un desgraciado
como tu-respondió el moreno.
-Te equivocas- dijo mientras le propinaba una fuerte patada
en el estómago a Luffy.
Luffy se contrajo por el impacto y cayó al suelo. Tenía que
encontrar la forma de hacer que fuese más lento, pero ¿Cómo?
CONTINUARÁ…
Sigue me encanta tu fic
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